martes, 17 de julio de 2012

Al mal tiempo...

Soy afortunado. No es que me lo considere, es que lo soy. 

No me falta un buen plato de comida del Restaurante Rey gracias a Loli y Antonio. Tengo un negocio que, aunque a duras penas, va creciendo. Vivo en una ciudad muy calurosa pero muy bonita. Me rodeo de gente de puta madre...podría seguir. 

Además de todo estoy he tenido la suerte de poder irme dos semanas de vacaciones. He estado bastante desconectado de todo lo que no era playa, sol y camping gas. Siento no haber aportado nada pero era lo que tocaba. 

Cuando encendí ayer la tele me encuentro con la subida de IVA, con los funcionarios en Madrid bastante alterados, con la prima de riesgo que no baja...podría seguir. 

Parece que tenemos el panorama bastante chungo pero hay que poner al mal tiempo...¡buena cara!

Hace unos días le dieron a la amiga Ana una beca para trabajar en Telefónica, ¡enhorabuena! de nuevo. Carlos, Jacobo e Inma han abierta una abacería que recomiendo visitar en la Alameda, ¡mucha suerte! Luisma ganó un concurso de tortilla de patatas, ¡toma! Sara (sin h) se va a Bruselas (creo) a hacer un master. 

Esto puede ser una mierda muy grande o una maravilla. Lo que nosotros queramos. 

Para mí, evidentemente, es una maravilla. 

¿Tú qué eliges?

martes, 26 de junio de 2012

Mas vale tarde...

He cometido muchísimos errores en lo que llevo de vida. Creo que equivocarse el algo bastante normal y no debemos sentirnos mal por ello. 

Un problema que frecuentemente acompaña al error es el no admitirlo. Bien de forma inconsciente o de forma consciente no queremos darnos cuenta de que nos hemos equivocado o nos estamos equivocando. Para admitir que lo hemos hecho tenemos que agredirnos a nosotros mismos. Tenemos que lastimar nuestro ego. Esto es algo bastante complicado de hacer pero si no lo haces a tiempo la pelota que se te vaya formando va a ser cada vez más grande y al final te aplastará. 

Otro compañero del error es el...¿y si me vuelvo a equivocar? ¿y si dejo este trabajo por este otro y me pasa lo mismo? 

Hace un tiempo leí en un libro de Napoleon Hill una frase que decía algo así..."¿Tiene usted un problema? Estupendo. La resolución de dicho problema es un peldaño de la escalera que le conduce hacía el éxito."

Todos nos equivocamos, todos fallamos, todos cometemos torpezas...¿cómo he podido llegar a esto?, todos la liamos, todos...El problema no es no equivocarte, no liarla, no cometer torpezas. El problema está en no darte cuenta de que son los errores los que te hacen crecer. Pero para aprender de los errores y crecer tienes que admitirlos. 

Para mí, la clave para llegar a ser tú mismo y con ello feliz es aprender a identificar lo más rápido posible que te has equivocado y poner solución a dicha equivocación. 

Antes de llegar donde quieres llegar tienes que equivocarte. Mas vale tarde que nunca. 

"Gracias a todos aquellos que en algún momento me ayudasteis a aprender de mis errores"

Esforzándome

Básicamente he seguido un par de líneas en las entradas escritas hasta ahora. Una es compartir mi experiencia como emprendedor, en la situación de crisis actual, para transmitir la idea de que se pueden hacer muchas cosas si nos empeñamos. Otra es hacer mi aporte para que la sociedad vaya en el sentido que pienso que debe ir. Ayudar a los demás en lugar de pisotear a los demás. 

Me parece bastante injusto que haya mucha gente que no tenga para comer y que nosotros nos dediquemos a darnos paseos diarios en nuestros cochazos, a jugar eurocopas y olimpiadas o a bailar la vaina loca hartos de cubatas. Y además nos quejamos. 

Nos guste o no nuestro modo de vida ha afectado y afecta a mucha gente. He leído en varias ocasiones  y de varias fuentes que si el resto del planeta tomara nuestro patrón de vida consumista necesitaríamos los recursos de tres o cuatros planetas para poder sobrevivir. Esperemos que no pase esto. Aún así, seguimos a lo nuestro. 

Para poder solucionar esto, en mi opinión, debemos tomar conciencia de dos cosas. La primera es que si de verdad queremos ayudar tenemos que renunciar a ciertas cosas. Aunque el paro es un gran problema es nuestro país creo que es más importante la desnutrición infantil, por ejemplo. Hay muchas cosas que están por encima de nuestros problemas, aunque no lo parezca. La segunda es que sin esfuerzo no se consigue nada. 

Yo intento esforzarme cada día para evitar querer lo que realmente no quiero. Trato de evitar que el deseo de tener un Audi acapare toda mi atención y mi esfuerzo. Trato de ver que en el mundo hay más gente que yo y que tienen problemas bastante chungos. Es una lucha diaria pero creo que la estoy ganando. 

Si de verdad quieres cambiar en algo el mundo esfuérzate por crear valores en tu sociedad que vayan en este sentido. Toma conciencia de que el mundo es muy grande e injusto. Haz lo que puedas para que se más justo. Si entre todos nos esforzamos lo conseguiremos. 

"Gracias a los que seguís este blog y ayudáis a promover las ideas que aquí se reflejan"




lunes, 25 de junio de 2012

Cada uno a lo suyo

Esta mañana iba andando por la calle Velázquez y se acerca una chica para explicarme cómo funciona su asociación y para pedirme una colaboración económica. La entidad en cuestión se llama Acnur. Ha empezado explicándome a qué se dedican, en qué se invierten los fondos, a quién ayuda, etc. 

Hasta aquí todo normal pero cuando se pone a explicarme lo siguiente se me han caído los palos del sombrajo totalmente. Resulta que existe un alimento en forma de pasta (no recuerdo el nombre) que se lo dan a los niños que tienen problemas para generar jugos gástricos por la falta de ingesta prolongada. La suavidad de este alimento hace que se pueda digerir sin problemas con insuficiencia de estos jugos gástricos. 

Me ha sacado del bolso una dosis de esta pasta. Viene en un plástico y tiene le tamaño de un mantecado. La consistencia es parecida a la de la masa del pan, antes de meterlo en el horno. 

Me dice después que se puede colaborar con incluso 12 euros, que es lo que vale un paquete de esta pasta. ¿12 euros? Le he preguntado sorprendido. Sí, 12 euros porque hay que pagar la patente. ¿12 euros esto? (señalando el mantecado). Sí, sí, es que hay que pagar la patente. 

Entonces, la historia es la siguiente. Una empresa farmacéutica francesa (según me ha dicho ella) inventa una pasta para que niños que se están literalmente muriendo puedan alimentarse pero le pone un precio de 12 euros a algo que no creo que valga más de 50 céntimos por sus ingredientes. 

¿De qué va esto? ¿Realmente tiene algún sentido?

La triste conclusión que yo saco es que preferimos ganar dinero a salvar vidas. 

Otra intiución, mas perversa aún. ¿No tendrá nada que ver Acnur con esta empresa farmacéutica francesa? ¿Será una especie de distribuidora? Espero que no...

Aún así, todo esto es muy penoso. Creo que debemos empezar a plantearnos cambiar algo las cosas. 

viernes, 22 de junio de 2012

¿Por qué?

A veces preguntamos ¿por qué? para pedir una justificación. ¿Por qué me has engañado? 

Otras veces queremos saber el proceso mediante el cual ocurren las cosas ¿Por qué el agua pasa de líquido a gas al calentarla?

También nos sirve para conocer la causa. ¿Por qué me despides?

Pero otras muchas veces que nos preguntamos ¿por qué? no nos sirve absolutamente para nada. ¿Por qué me pasa esto a mí?

Ante un suceso que tiene lugar en nuestra vida podemos tomar dos actitudes. La primera actitud sería la actitud ¿por qué? La pregunta que nos hacemos al tomar esta actitud es la anterior. ¿Por qué me pasa esto a mí? Este enfoque de la situación nos hace ver este suceso como algo negativo. 

Hay situaciones en las que no hay otra forma de verlo. Ocurren hechos que pueden llegar a destrozarte la vida, al menos, por un tiempo. Pero aún así, aún siendo algo irreparable o irremplazable creo que debemos buscar el sentido de las cosas. A mí me gusta pensar que de todo se puede sacar algo positivo. En ocasiones, por desgracia, lo positivo es algo muy pequeño frente a lo negativo pero ahí está. 

Con esta perspectiva de las cosas llegamos a la segunda actitud cuando te pasa algo. La actitud ¿para qué?

Si has suspendido el último examen, si te han echado de tu empresa, si te has caído y roto la muñeca, si has perdido a alguien querido...no pierdas el tiempo preguntándote ¿por qué te pasa esto a ti? No sirve para nada, no te va a llevar a ningún lado. Como mucho plantéate, si tienes algo de responsabilidad en lo ocurrido, ¿en qué me he equivocado para llegar a esto? pero no te preguntes ¿por qué?

Toma una actitud positiva y optimista y...¿para qué?...¿para qué?

¿En qué ha cambiado positivamente mi vida este hecho?
¿Qué puedo aprender de la experiencia?

Si te paras a buscar seguro que algo encuentras. Haz el esfuerzo y míralo por el lado bueno. Muchas veces es complicado pero...merece la pena intentarlo. 

lunes, 18 de junio de 2012

Erre que erre

Siempre he confiado y sigo confiando en mi potencial. Creo que la única forma de desarrollarlo al máximo es creyendo en ti mismo. Si crees con fuerza que puedes conseguir algo es mucho más probable que lo consigas que si no lo crees. También puedes pegarte un batacazo pero hay que estar preparado para ello. Te levantas y otra vez. 

Cuando monté la primera consulta en la que trabajaba yo solo no tuve que nadar mucho contra corriente. Fue algo relativamente sencillo y en lo que no arriesgaba nada. Tenía muy poco gasto, muy poco que perder. 

Sin embargo, cuando, hace tres años, quise pasar a montar un negocio que no dependiese de mí, es decir, en el que yo no fuese la referencia sí que tuve que nadar bastante a contracorriente. Que en los pueblos los negocios depende de uno, que con gente no se levanta, que no se qué, que no se cuanto. Y yo erre que erre con mi idea. 

En el mes de Febrero de este año decidí no ver más pacientes en la clínica de Los Rosales y montar una consulta de Sevilla. Pero cómo vas a dejar esto solo, la gente está acostumbrada a ti, eso no puede ser. Y yo erre que erre con mi idea.

A día de hoy todo está funcionando tal y como lo imaginé y eso ha sido principalmente por mi constancia. 

Yo siempre he pensado que voy a inventar algo. No sé aún el qué pero estoy convencido de que voy a inventar algo "to potente". Cuando le digo esto a alguien normalmente se ríe de mí. El otro día le pregunté a mi madre que si cuando yo le decía esto me tomaba en serio y su respuesta fue "como a ti se te meta en los cojones inventar algo lo inventas". En ese momento hice un balance rápido y me di cuenta de que las cosas que había conseguido en mi vida y de las que me siento muy orgulloso son por haberme puesto erre que erre con mis ideas. 

Ahora sigo erre que erre con muchas más ganas con todas la ideas que tengo y estoy convencido de que las voy a conseguir. 

Si tienes alguna idea y piensas que no vas a poder hacerlo ten en cuenta que lo único que te separa de conseguir que esa idea se transforme en realidad es las veces que lo intentes. No importa lo que tardes, no importa cuánto te tengas que esforzar, si no la abandonas, al final, LO CONSIGUES. 

Gracias a todos los que, de una forma u otra, han ayudado a que mis ideas se transformen en realidad. 

Ánimo con tus ideas, proyectos e ilusiones. 

miércoles, 13 de junio de 2012

Más de lo mismo

Creo que ya me he enterado un poco de cuál ha sido el aparente desencadenante de la recesión en la que nos encontramos. Supongo que será bastante más complejo de lo que yo imagino pero voy a intentar explicarlo lo mejor que pueda. 

Resulta que un banco de inversiones hacía unos productos financieros en los que se incluían distintos tipos de subproductos. Entre estos subproductos había hipotecas. Es decir, cogemos cuatro hipotecas, dos planes de pensiones, un seguro de vida y los ahorros de tu tía y hacemos un paquete para venderlo en "los mercados". 

Hasta ahí todo parece sencillo pero resulta DE QUE NO. En lugar de estar haciendo puentes o naves espaciales había ingenieros muy listos trabajando en este banco. Estos ingenieros eran los que hacían los programas de ordenador que hacían estos paquetes. Debido a MÁS DE LO MISMO, a la codicia, como les interesaba que hubiese hipotecas para hacer estos productos las daban a diestro y siniestro, sin importarle si el hipotecado iba a poder pagar o no. Por eso, cuando íbamos al banco, no nos ponían problemas para darnos pasta. Era porque ellos ganaban, no porque sean muy buena gente. 

¿Dónde está el problema? 

Pues que, también debido a la codicia, se asumió mucho riesgo a la hora de hacer estos paquetes, esto es, se metieron demasiadas hipotecas chungas. Y la cosa reventó. Este banco empezó a vender estos productos aún sabiendo que eran porquería y la mierda nos ha salpicado a todos. 

Esto no es nuevo. Esto ha pasado y va a pasar más veces. No solo con el dinero si no con todo. 

Otra industria que hace lo mismo es la farmacéutica. Ya lo comenté en otra entrada. Les dan regalos a médicos y catedráticos para que receten sus medicamentos y para que hagan estudios avalándolos. Y esto es por MÁS DE LO MISMO. Está claro que la condición de las personas o de algunas personas es esa. Me da igual cargarme tu cartera o tu salud si YO voy a ganar más y más. 

Debemos tener esto presente para que no nos vuelva a pasar. Debemos aprende cómo funcionan el mundo, la economía, la salud, las leyes si no queremos que nos la metan "doblá". 

No podemos abrir la boca y tomarnos la pastillita o la hipotequita que nos quieran dar sin más. 

Recomiendo ver este documental de Charles Ferguson y leer esta serie de Periodismo Humano. 

Farmacéuticas: razones para el escepticismo